La Selección Mexicana
comenzó actividad previo a los compromisos oficiales que deberá
afrontar en las próximas semanas. Como es costumbre, jugar en Estados
Unidos es jugar como en casa, así que se podría decir que "recibieron" a
la Selección de Islandia en el AT&T Stadium de Arlington, Texas ante unos cuarenta mil aficionados.
Gerardo Martino
se presentó con un 5-4-1 formando una línea de tres centrales al fondo:
Héctor Moreno, Edson Álvarez y Carlos Salcedo. Jesús Gallardo y Jorge
Sánchez estuvieron en la lateral mientras que la dupla Ándres
Guardado-Carlos Rodríguez ocupó el medio campo. En ataque, inició Diego
Lainez, Carlos Antuna y Henry Martin en punta.
Ese planteamiento
tardó en engranar de manera adecuada, sobre todo por los jugadores que
ejecutaban el trabajo. Por eso la selección azteca se fue perdiendo al
descanso: Birkir Saevarsson, lateral, se incorporó al ataque, una vez que pisó el área sacó un disparo que desvió a Edson Álvarez
para dejar sin posibilidades a Alfredo Talavera al 14'. México mejoró
antes de finalizar la primera mitad pero llegó el momento de irse al
descanso.
En el segundo tiempo, entre que el árbitro detenía el juego por los gritos en la tribuna y que no, El Tata aprovechó para hacer los cambios que cambiarían la historia. Héctor Herrera,
Néstor Araujo, Gerardo Arteaga e Hirving Lozano entraron juntos para
darle otra casa al equipo. Primero fue Diego Lainez quien se combinó con
el jugador del Napoli; Lozano recibió muy justo pero ante la presión de
dos rivales, hizo un recorte fantástico para empatar al 73'. Cinco
minutos después, Herrera se mandó un jugadón dentro del área para dejar
desparramado a Hjörtur Hermannsson y así mandar un servicio que remató El Chucky de cabeza al 78' para el 2-1 definitivo.
México mejoró con los tipos de experiencia y tuvo una buena presentación luego de varios meses de no tener actividad. Ahora, El Tri se prepara para enfrentar a Honduras en Denver antes a afrontar la Final Four de la CONCACAF Nations League.
La infinidad del fútbol, al detalle.
