Solo tres días después de igualar la marca del legendario Pelé, Lionel Messi logró superarlo como el jugador de que más goles ha marcado para un mismo club en toda la historia de este deporte. Y lo hizo en la goleada del FC Barcelona al Real Valladolid en el Estadio José Zorrilla.
El argentino salió inspirado y buscó el arco como el que más, algo habitual en los últimos juegos del cuadro que dirige Ronald Koeman. El "10" se paró en la frontal del área, luego de avisar al arco de Jordi Masip, para mandar un servicio que encontró Clément Lenglet de cabeza al minuto 21'. El defensor francés tuvo un gran gesto en la celebración pues le dedicó el gol a Moussa Wagué, jugador del Barca que esta cedido al PAOK, debido a que el senegalés sufrió una lesión en la rodilla que lo tendrá fuera de las canchas los próximos nueve meses.
Messi continuó el recital cuando filtró un pase a Sergiño Dest entre dos jugadores del Valladolid; el lateral estadounidense llegó a línea de fondo y el pase en diagonal fue rematado por Martin Braithwaite al minuto 35'. Barcelona se vio sólido en defensa a pesar de jugar solo con tres centrales -destacar el trabajo de Ronald Araújo y Óscar Mingueza- y tuvo profundidad con Jordi Alba y Dest.
Sin embargo, la dupla que impresionó a todo el mundo fue la de Messi-Pedri. El joven de 18 años recién cumplidos se sigue entendiendo de maravilla con el mejor futbolista del mundo. Y así lo hizo ver cuando asistió de taco a Messi quien marcó su gol 644 con el FC Barcelona con un remate cruzado dejando sin posibilidades a Masip.
El cuadro catalán se notó bien en el último partido del año y Messi lo despidió superando la marca de Edson Arantes do Nascimento. 40 años después, los 643 goles de Pelé con el Santos de Brasil fueron superados; el argentino tendrá la oportunidad de inflar aún más la cifra independientemente si decide o no, irse del FC Barcelona, porque aún queda el tramo final de la temporada.
